Escudo de Torreón

Escudo de Torreón

viernes, enero 23, 2015

La reivindicación de los torreonenses de origen chino



Uno de los primeros pronunciamientos de carácter mediático de este autor para tomar consciencia de la matanza de chinos en mayo de 1911, se muestra abajo. Se trata de la revista "Vínculos" de la Universidad Iberoamericana Torreón, edición de agosto de 2003. El objetivo del artículo era el de mostrar esa matanza, cínicamente relatada por algunos como un hecho anecdótico, "justiciero" y hasta chusco, en su verdadera dimensión de genocidio. La ciudadanía debía advertir que no había nada de chusco, que no fue un acto de justicia sino de odio racial, y que este suceso criminal manchó para siempre la historia de nuestra ciudad y de nuestra gente.




Y para evitar que posibles actitudes de discriminación compartida llegaran de nuevo a tornarse en hechos fatales, este cronista, incluso desde antes de serlo por nombramiento, no ha quitado el dedo del renglón sobre este tema. Además, ha insistido en la creación de un monumento que mueva a la reflexión de lo que es capaz un torreonense o un lagunero si se deja llevar por los odios del prejuicio contra minorías. Se requiere de un monumento que vacune nuestra conciencia y nuestra voluntad para evitar la repetición de hechos violentos en contra de nuestros conciudadanos, simplemente porque, de alguna manera, son diferentes. 

lunes, enero 19, 2015

Articulo del Dr. Mikael Wolfe sobre La Laguna



Un artículo de nuestro buen amigo de la Universidad de Stanford, el Dr. Mikael Wolfe, recientemente traducido al español, examina la dinámica histórica que condujo al agotamiento y la contaminación intencionados de los recursos hıdricos subterráneos de México entre las décadas de 1930 y 1970. 

Mediante el estudio de caso de la paradigmática y árida región central del Norte, La Laguna, el artículo documenta cómo los ingenieros mexicanos advirtieron de los peligros del agotamiento acuífero al tiempo que se beneficiaron de las oportunidades de negocio que brindaba la ‘‘mexicanización’’ de la tecnología de extracción del agua subterránea por vía de la Industrialización por Sustitución de Importaciones. Un conflicto de intereses que simbolizó la tensión entre el avance del conocimiento tecnocientífico sobre los procesos naturales y la formación del Estado capitalista en el México postrevolucionario. 

El argumento central es que esta contradicción insalvable originó la necesidad de conservar los acuíferos subterráneos, avalada por los expertos y oficialmente reconocida, muy cerca de lo imposible vis-a-vis con la demanda estatal, privada y popular del recurso, ya fuera alentada por la reforma agraria radical de Lázaro Cárdenas en la década de 1930—para la cual La Laguna sirvió como emblema— o posteriormente por la agricultura comercial.

El artículo se puede obtener vía Internet, en el enlace que abajo se muestra. 





Enlace para bajar el artículo:


El nuevo libro "Cultura y Pasado" será presentado el 27 de enero






Presentación de Cultura y pasado, consideraciones en torno a la escritura de la historia,

libro del doctor Corona Páez

Cultura y pasado, consideraciones en torno a la escritura de la historia, del doctor Sergio Antonio Corona Páez, será presentado en la Galería de Arte Contemporáneo del Teatro Isauro Martínez el 27 de enero a las 19:30 horas. Los presentadores serán Salvador Hernández Vélez, Jaime Muñoz Vargas y el autor. Esta actividad es organizada por el Teatro Isauro Martínez y las Universidades de Coahuila e Iberoamericana Torreón.

Sobre el contenido del libro, el autor ha comentado lo siguiente: Los festejos del «año del centenario» de Torreón como ciudad trajeron consigo, además de alegría, un gran interés por la escritura de la historia. Se diría que esta disciplina «se puso de moda». Hubo nuevos libros escritos bajo esta perspectiva, la del «hombre en el tiempo». Sin embargo, historiar no es simplemente ponerse a escribir. Es necesario tomar en cuenta varios aspectos fundamentales antes de asir la pluma, ya que, en realidad, escribir sería la última parte del proceso. La razón de ser de este libro, escrito para estudiantes de preparatoria, licenciatura o tesistas, consiste precisamente en considerar aquéllos aspectos que son importantes para un buen ensayo que desee aportar al campo de la historia. A lo largo de sus páginas se abordan consideraciones de este quehacer, como lo son la epistemología de la historia, la honradez y la ética profesional, o bien, el método científico, de una manera clara, sencilla y nada compleja.

Cultura y pasado es una coedición de la UA de C y la Ibero Torreón. La entrada será libre y al final será ofrecido un brindis.

Algunos inquisidores de La Laguna





Relación cronológica de algunos funcionarios del Santo Oficio de la Inquisición en el País de La Laguna. En el artículo anterior, ya hemos mencionado que el pueblo de Parras y su jurisdicción abarcaba lo que es Comarca Lagunera de Coahuila, y buena parte de la de Durango.  

1690. Comisario en Parras y Patos, Br. Francisco de Meneses, vicario y juez eclesiástico de Patos (General Cepeda, Coahuila).

1696. Comisario del tribunal, Br. Francisco de Argüello y Medrano, por el obispado de Durango.

1733. Alguacil Mayor en Parras y su jurisdicción, Juan Ruiz del Valle.

1738. Notario en Parras y su jurisdicción, Manuel de Rada.

1740. Alguacil mayor para el pueblo de Parras, su distrito y jurisdicción Francisco González de Santaella.

1741. Comisario para Parras, su distrito y jurisdicción, Ignacio de Asco.

1741. Comisario para parras, por el obispado de Durango, Ignacio de Asco.

1742    Notario en Parras y su jurisdicción, Cristóbal de Robles Navarrete.

1742. Notario en Parras y su jurisdicción, Diego Cosío.

1742. Notario en Parras y su jurisdicción, Ramón Sánchez de Lodossa.

1746. Alguacil Mayor en Parras y su jurisdicción,  Sebastián de Acuña.

1748. Alguacil Mayor, Martín de Solera.

1751. Comisario, Bernabé Antonio de Rojas.

1751    Comisario en Parras y su jurisdicción, Bernabé Antonio de Rojas.

1761. Comisario para Parras y su jurisdicción, Dr. D. Antonio Suárez Urbina.

1762. Comisario para Parras y su jurisdicción, Antonio José [Suárez] Urbina, cura del partido.

1762. Notario para Parras y su jurisdicción, José Rochel de la Peña.

1793. Alguacil mayor para las jurisdicciones de Parras y Saltillo, capitán Juan Francisco Ruiz de Bribiesca. 

viernes, enero 16, 2015

La Inquisición en la Comarca Lagunera




  • El Tribunal del Santo Oficio de la inquisición española fue una institución política-religiosa de carácter policial, creada en 1478 por los Reyes Católicos Isabel y Fernando. Su objetivo, al decir de sus fundadores, era “mantener la ortodoxia y la pureza de la fe”. En realidad, procuraba mantener a la población bajo control, ya que se buscaba con su creación la consolidación política de España, y evitar las posibles disidencias. Reclamaba jurisdicción sobre vida y costumbres de los fieles, pero también sobre disidencias políticas y religiosas, ideas “peligrosas”, infidencias, etc. 
  • La inquisición constituía un poderoso mecanismo de control social, político y religioso. La inquisición fue abolida por la invasión napoleónica de 1808 en España y sus colonias, aunque posteriormente restaurada al recuperar su trono Fernando VII. Finalmente, la revolución liberal de 1820 la abolió de nuevo, y en México dejó de existir a causa de la independencia.
  • Muchos laguneros perciben la existencia de la inquisición como algo remoto, algo que no tuvo que ver con el País de La Laguna, como se le llamaba entonces a nuestra Comarca. La realidad es que estuvo en funciones en nuestra región tanto como en el resto de la Nueva España.
  • Contamos con una serie de casos de la inquisición en Parras y su jurisdicción, que entonces abarcaba la Comarca Lagunera de Coahuila y Durango.
  • En 1654 se procedió contra Bernardina de Alvarado bajo el cargo de “hechicería y supersticiones”. También en 1654 se acusó a Martha de San Joseph por “sacar la landrecilla” de la pierna del carnero. La “landrecilla” es el nervio ciático situado en la articulación del muslo del carnero. Es conocido entre los judíos sefarditas como "quidanase" y más comúnmente como landrecilla. Para los practicantes del judaísmo, este nervio debía ser obligatoriamente retirado, así como toda la grasa unida a él, en recuerdo de la lucha de Jacob con el Ángel narrada en Génesis 32: 24-32. 
  • Este es un caso extremadamente interesante, ya que demuestra la existencia de una cultura judeo-española (sefardita) o quizá la existencia de núcleos de población judíos que practicaban su religión a escondidas. Este fenómeno y otros, como la ausencia de cría de cerdos en La Laguna colonial, cría que comienza apenas en 1813 según el testimonio del Comandante de las Provincias Internas Bonavia y Zapata, merecen un estudio a fondo sobre la cultura sefardita lagunera colonial.
  • Pero volviendo a los procesos de la inquisición en el País de La Laguna, mencionamos que en 1658 Pedro Ventura de la Cruz fue procesado por “reniegos” de la fe (deserción de la fe católica). En 1663, el Santo Oficio procesó al cura beneficiado de Parras; Juan Soltero, por hacer “proposiciones heréticas” y mala conducta. 
  • La bigamia era un delito frecuente en la época colonial, ya que las distancias hacían muy difíciles las amonestaciones. Por bígamos fueron procesados en 1674, Francisco Xavier de la Cruz, “Angolo”, negro libre. Nótese que el epíteto de “Angolo” le viene por la región africana de donde procedían sus ascendientes: Angola. Otra región que proveía de esclavos a la Nueva España era Guinea. Otros procesados por bigamia fueron, en 1720, Francisco del Ver, alias “Lobera”, mulato libre; en 1747, José de Ramos, de oficio zapatero; en 1772, Ignacio Narváez, natural de San Juan del Río, bígamo casado en México y en Parras; en 1785, el soldado Pablo María García, de la Compañía de Caballería Presidial del Nuevo reino de León, casado en Parras con María Dolores Torres, procesado por intento de casar con María Juana de Reina, en Monterrey.  
  • Otras averiguaciones y procesos fueron las de 1693, contra Margarita de Arratia, mulata esclava, por “proposiciones” deshonestas. En 1718, contra Jerónimo Favela, de oficio carpintero, por “blasfemo”. Blasfemia se le llamaba a cualquier insulto dirigido contra Dios, los santos o las cosas sagradas. 
  • En 1764, la inquisición procedía contra Francisco Martel, por el delito de “bestialidad” (zoofilia). En 1799, la acusación recayó sobre el padre José María Sáenz de Ontiveros, por “solicitante” (el que solicitaba cosas torpes de algún o algunos fieles). 

domingo, enero 11, 2015

Colegio Isabel la Católica: cien años de labores



El muy conocido y reconocido Colegio Isabel La Católica, de Gómez Palacio, Durango, institución forjadora en academia y valores de muchas generaciones de alumnas laguneras, cumple su primer centenario este quince de enero.

En efecto,  la madre Julia Navarrete, fundadora de la congregación de las Misioneras Hijas de la Purísima Virgen María, llegó a la Comarca Lagunera el 24 de diciembre de 1914 con algunas de sus hermanas en religión. El propósito era el de iniciar un colegio de dicho instituto religioso en Gómez Palacio. Y en efecto, el colegio que actualmente conocemos como “Isabel la Católica” abrió sus puertas el 15 de enero de 1915.





Las Misioneras Hijas de la Purísima Virgen María constituyen una congregación cuyo origen se remonta a 1903. Sus fundadores fueron la venerable madre Julia Navarrete Guerrero y la madre Virginia Rincón Gallardo, bajo la inspiración y dirección del padre catalán, el jesuita Alberto Cuscó Mir.

Con motivo de tan señalado aniversario, el Colegio Isabel la Católica y las Misioneras Hijas de la Purísima Virgen María han preparado una serie de eventos y festejos conmemorativos de carácter social, cultural, religioso. Estos eventos darán comienzo mañana lunes 12 de enero, y terminarán el 12 de marzo del presente 2015.   

¿Quiénes fueron y qué representan los fundadores de la congregación de las Misioneras Hijas de la Purísima Virgen María?




Una monja declarada “venerable” por la Santa Sede

La Venerable Madre Julia Navarrete Guerrero nació en la Ciudad de Oaxaca, el día 30 de junio de 1881. Fueron sus padres el profesor Demetrio Navarrete, director de la Escuela Normal de la misma ciudad y la maestra de Música y Canto, Sra. Julia Guerrero.

“La Madre Julia vivió 93 años fecundos, muy ricos en logros humanos, culturales y espirituales. Pudo aunar en su gran personalidad una síntesis admirable de firmeza y ternura. Vivió muy unida a Dios; practicó una gran devoción al Sagrado Corazón de Jesús, al Espíritu Santo, a la Virgen Santísima y supo comunicar esto mismo a las personas con quienes trataba, interesándose especialmente por infundir estas devociones en todas las obras apostólicas que atendió”.

“Estableció 47 casas entre colegios y misiones en la República Mexicana y 4 en Estados Unidos de Norteamérica. Dirigió el ideal del Instituto a la formación integral de la niñez y juventud, a los que amo mucho. Fue una maestra auténtica, de brillante inteligencia, muy preparada, respondió a las necesidades de su tiempo. Trabajó incansablemente para que en sus colegios germinara el progreso junto con el crecimiento moral y espiritual de los educandos”.

“La Madre Julia falleció el día 21 de noviembre de 1974, en la ciudad de Toluca, Estado de México. Fue sepultada en la capilla anexa a nuestro noviciado, en la ciudad de Aguascalientes. El 30 de junio de 1985 se abre, en esta misma ciudad, el proceso de canonización mediante el cual es declarada por la Iglesia Sierva de Dios y el Papa Juan Pablo II la declara Venerable el día 22 de junio de 2004, probándose en ella la práctica de las virtudes de Fe, Esperanza y Caridad así como las virtudes morales en grado heroico”.





Una monja de familias ducales con grandeza de España

Cofundadora con la madre Julia fue la madre Virginia Rincón Gallardo, nacida en la ciudad de Aguascalientes el 18 de marzo de 1878, en el seno de la familia de los marqueses y de Guadalupe Gallardo y duques de Regla, Grandes de España. Fueron sus padres el señor Rodrigo Rincón Gallardo y Rosso y la señora Virginia Doblado, quien falleció cuando su hija tenía apenas dos años de edad.

Virginia fue atendida y educada en la ciudad de México por su abuela, Da. Ana Rosso de Rincón Gallardo, segunda marquesa de Guadalupe Gallardo. Estuvo de interna ocho años en el colegio de las Damas del Sagrado Corazón de la misma ciudad y allí recibió una esmerada formación.

“A la edad de 22 años y conociendo muy de cerca al Padre Alberto Cuscó Mir, convencida de que su vocación era para la vida religiosa pidió al Fundador que la admitiera en su Congregación”.
“Se distinguió siempre por su bondad, por su gran amor a Dios y su deseo de sacrificarse por los demás. Tenía un carácter dominante pero a base de esfuerzos y constancia lo hizo desaparecer quedando en ella una dulce firmeza y una inquebrantable adhesión al Instituto”.

“Fue compañera de la Madre Julia Navarrete y con ella escribió los primeros reglamentos de la Congregación. También con ella, el 4 de enero de 1904, en la Ciudad de Aguascalientes, Ags. fundó el primer colegio del Instituto llamado Colegio de la Inmaculada”.
“La Madre Virginia prometió a Dios hacer siempre lo más perfecto. Muy pronto el Señor juzgó que estaba madura para el cielo y víctima de una pleuresía, falleció en la ciudad de Aguascalientes el 12 de marzo de 1904”.

“Si el grano de trigo no muere, no da fruto”. La Madre Virginia fue la primera semilla que el Sembrador Divino recogió para el cielo, dejándonos el recuerdo de su vida santa y de su generosa entrega al Señor”.




Un jesuita catalán, maestro en el Colegio de San Juan Nepomuceno de Saltillo.


“El Padre Alberto Cuscó Mir, de la Compañía de Jesús, nació en el Pueblo de San Pedro de Gélida, provincia de Barcelona, Región de Cataluña en España, el día 23 de diciembre de 1852. Fueron sus padres José Cuscó y Raymunda Mir”.

“Como estudiante, trató de aprovechar siempre las oportunidades que le brindaron de formarse. Estudió en la escuela de su pueblo de donde pasó al Noviciado de la Compañía de Jesús de Andorra, España, el día 15 de septiembre de 1872”.

“Vino a México en noviembre 3 de 1878 para hacer su magisterio, en el Colegio de San Juan Nepomuceno de Saltillo, Coahuila, regresó a Europa y fue enviado a Inglaterra a completar sus estudios. Ordenado Sacerdote el 8 de septiembre de 1886 fue destinado a Barcelona, España. Regresó a México en 1892 y estando aquí inició la Fundación de la Congregación de las Misioneras Hijas de la Purísima Virgen María, que ante todo se dedicaría a desagraviar al Corazón de Jesús por medio de la oración y el apostolado y a propagar las devociones al Espíritu Santo y a la Santísima Virgen María.”

“El Padre estuvo trabajando con esforzado celo apostólico en México hasta 1914, año en que la persecución religiosa pasó a Estados Unidos. Murió en Marfa, Texas, el 22 de diciembre de 1916. Sus venerables restos fueron trasladados a la ciudad de Aguascalientes y se conservan en un mausoleo, junto con los de nuestras fundadoras”.


Nota:

Los entrecomillados están tomados de la página web de la Congregación.

Los datos genealógicos y nobiliarios proceden de los “Estudios Genealógicos” de Ricardo Ortega y Pérez Gallardo. Edición de 1902.




jueves, enero 08, 2015

El vino: tradición secular




  • La Comarca Lagunera constituye la zona vitivinícola más antigua de México, y este es un dato poco conocido. Esta faceta de la cultura material europea, la producción de vinos y aguardientes de uva (grappas, marcs) existe por lo menos desde 1603, como lo hacía notar el entonces obispo de Guadalajara, Alonso de la Mota y Escobar. Mientras que en el resto de la Nueva España se consumían bebidas fermentadas o destiladas hechas con base en agaves, o bien, se tomaba vino de uva importado de España, en el País de La Laguna se bebían vinos y aguardientes producidos aquí mismo, y una parte muy significativa se comercializaba en las otras provincias novohispanas. La cultura del vino llegó para quedarse. Es un dato de interés que la cuna de la vitivinicultura lagunera haya sido precisamente el “Valle de Parras”. Tomando por ejemplo un año cualquiera, como el de 1786, el pueblo de Parras produjo 57 mil 234 canastos de uva, de los cuales el 74% lo produjeron tlaxcaltecas y españoles del pueblo; un 19% correspondía a la Hacienda del Rosario de los marqueses de Aguayo, y un 7% a la Hacienda de San Lorenzo, actualmente propiedad de Casa Madero. Con esas uvas se produjeron 184 mil 320 litros de bebidas etílicas, de los cuales el 69% era vino de uva, y el restante 31%, aguardiente de orujo, o sea, aguardiente de bagazo de uva fermentado (grappa o marc).
  • Toda esta inercia cultural de la agroindustria del vino siguió tras la independencia de México. Tan viva, que en el último tercio del siglo XIX, D. Evaristo Madero la aprovechó para fundar la empresa vitivinícola que conocemos actualmente como Casa Madero. En sus inicios, los Madero contaban entre sus productos los siguientes tipos: vino blanco seco, jerez, sauternes, el ajerezado ligeramente dulzaino, el tinto seco, tinto carlón, tinto dulzaino, tinto málaga y vino madeira. Poco a poco, se abandonaba el viejo modelo andaluz de la localidad y se optaba por la fabricación de vinos según el gusto europeo vigente en la época.
  • En vísperas del inicio de la Revolución Mexicana, otra pujante empresa vitivinícola había surgido en la Comarca Lagunera de Durango, en la jurisdicción de Gómez Palacio, apenas a 150 kilómetros al oeste de Parras. Se trataba de “Lavín y Paparelli, Compañía Vinícola de Noé”, integrada por los sucesores de Santiago Lavín, quienes poseían la Hacienda de Noé. Esta enorme propiedad, aunque dedicada principalmente al algodón, incursionaba también en el ámbito de la vitivinícultura con un futuro bastante promisiorio. La producción de 1908 de vinos de Lavín y Paparelli ascendió a 75,000 galones, es decir, 283,906 litros. Esta casa producía los “coñacs” “Angostura” y “Montecristo”; los aguardientes “Lagunero”, “Supremo”, “Orujos de uva”, “Popular”; así como los Vinos “Evaporado”, “Angélica Mexicana”, “Recuerdos de Rioja”. También se fabricaban “Tónico de Quina” y los vermuts “Torino” y “Quinado”.
  • A fines de la primera mitad del siglo XX, surgió la Compañía Vinícola del Vergel, ubicada también en Gómez Palacio, fundada por los empresarios laguneros Luis J. Garza y Tomás Villarreal. El 23 de febrero de 1946 quedó conformada la sociedad Compañía Vinícola del Vergel, S.A. Un año después se inauguraron las bodegas. Fue el italiano Antonio Paelle Minetti quien se hizo cargo de los aspectos técnicos de la instalación de bodegas y maquinaria.  Entre los productos de la Compañía Vinícola del Vergel se encontraban los siguientes: “coñacs” “Mogavi Extra” y “Vergel Supremo”; marcs “Blanco” y “Añejo”; Aguardiente de Orujo; “Noblejo”, vino tinto seco superior; “Verdizo”, vino blanco seco; “Corina”, vino rosado; “Salvador”, vino tinto seco; “Malvasia Port”, vino de “oporto”; “Moscadet”, vino moscatel; “Tokay”, vino moscatel selecto”; “Vermouth Lugano Seco”, tipo francés; “Vermouth Lugano Rojo”, “Vermouth Dulce tipo Torino”; “Eminencia”, vino dulce para consagrar, autorizado; y “Excelencia”, vino seco para consagrar, autorizado.

jueves, enero 01, 2015

2014: hechos y misterios






  • El primer misterio de 2014, insuficientemente explicado: el 8 de enero, la aparición de  unas misteriosas figuras en un campo de avena ubicado en los poblados de “Albia” y "Hormiguero", muy cerca del Territorio Santos Modelo (TSM). Algunos habitantes manifestaron no haber sido ésta la primera vez, y haber visto “luces extrañas” sobre los campos la noche anterior. Para algunos agrónomos expertos, se trataría de la acción conjunta de viento y lluvia. Pero sería muy raro que los agricultores propietarios de esos campos labrados cotidianamente por generaciones, no conocieran el fenómeno referido por los agrónomos, el “acame”.
  • Y para incrementar los misterios de enero, el día 13 los habitantes de Saltillo vieron descender desde muy alto del cielo una enorme bola de humo “del tamaño de un helicóptero”, y caer a tierra en perfecto silencio, sin hacer explosión ni ruido alguno.  El impacto habría ocurrido tras el cerro de la colonia “Saltillo 2000”. El hecho quedó sin explicación.
  • Otro fenómeno que se trató de minimizar, fue la verdadera magnitud de los casos de influenza y de sus víctimas mortales en Torreón. La información en los partes oficiales hablaba de pocos casos, sin dar nombres ni apellidos. Pero la población se dio cuenta de los alcances de la epidemia por el número de enfermos y de bajas que conocían personalmente o por terceras personas. De ahí que hubo pánico y una enorme demanda de vacunas. 
  • Como un hecho, y no un misterio, refiero que el 12 de febrero, en el salón “B” del Hotel Fiesta Inn de esta ciudad de Torreón, y por gestión que me fue encomendada desde Saltillo, se reunió la Comisión de Ciudades Heroicas de la Asociación Nacional de Cronistas de Ciudades Mexicanas (ANACCIM). El objetivo de la reunión fue el nombramiento de San Pedro y de Paredón, Coahuila, como Ciudad Histórica aquélla, y Sitio Histórico éste, en el marco del centenario de las batallas revolucionarias de 1914. La Comisión de Ciudades Heroicas me otorgó en esa ocasión un reconocimiento especial por dicha gestión.
  • El 10 de mayo se jugó en el TSM el partido de vuelta de semifinales del torneo de clausura, en el que se enfrentaron las escuadras del Pachuca y el Santos Laguna. Con un resultado global de cuatro contra cuatro tantos, con la ventaja para Pachuca, el equipo de La Comarca no pudo llegar a finales.
  • Del 3 al 8 de noviembre, La Laguna padeció uno de sus períodos de lluvia otoñal más largos que yo recuerde. Incluso la final del torneo de Copa MX, que por cierto ganó la escuadra lagunera, el Santos Laguna, hubo de jugarse bajo la pertinaz lluvia. La presencia del huracán “Vance” se dejó sentir con vientos huracanados. Los días grises, fríos y lluviosos, resultaron ser como un marco fúnebre para el sentir de la sociedad civil, que se enteraba por entonces de las tristes noticias de los normalistas desaparecidos de Ayotzinapa.
  • Un último misterio: fueron tan abundantes y a veces tan violentas las lluvias, que algunos diarios locales y foráneos informaron que en la colonia torreonense Prados del Oriente, se encontraron pequeños peces, aparentemente arrastrados por la fuerza del temporal. La noticia sugería que cayeron con la lluvia, pues el encabezado decía, a la letra “También “llovieron” peces en Torreón”. 






Fiestas navideñas laguneras hace 106 años







  • Hace ciento seis años, el 20 de diciembre de 1908, el periodista José Agustín de Escudero escribió en el Semanario “Eco de la Comarca” de Gómez Palacio, Durango, sus “Impresiones de Noche Buena”. El Porfiriato estaba por llegar a su fin, pero nadie se percataba de las convulsiones revolucionarias que estaban por llegar. Las impresiones de Escudero revelan que el clima político y económico era estable, y que a diferencia de nuestro fin de año de 2014, no causaban inquietud alguna estos tópicos.  Se le cantaba a las fiestas de fin de año de manera ingenua y provinciana.
  • El texto de Escudero nos permite conocer el particular sentir del autor (que seguramente era compartido) en torno a las celebraciones decembrinas en La Comarca Lagunera hace 106 años. Escudero da razón de los eventos, golosinas, estados de ánimo y hasta del clima que reinaba en nuestra región durante el período festivo navideño de 1908. Quizá su lenguaje nos parezca algo cursi. Muy probablemente, esta forma se correspondía con la “elegancia provinciana” del periodismo durante la era Porfiriana. Así que, más que en la manera como lo dice, pongamos atención en lo que dice:
  • “Estamos en pleno mes de diciembre. Pronto tocará su fin, para dar lugar al nuevo año que viene presuroso a saludarnos, augurándonos prosperidad, paz y ventura como vivamente lo deseamos.
  • Estamos en el mes de la alegría, en que late con vehemencia el corazón henchido de entusiasmo, halagándonos las dulces esperanzas del porvenir que nos sonríe.
  • Hemos visto pasar como un sueño, los días, los meses y los años, y de ellos solo nos quedan ahora los recuerdos, que tienen poder de aliviar, un tanto, las tristes enfermedades del alma, herida con los sufrimientos y las decepciones”.
  • “El mundo entero está de fiesta porque se alegra y regocija recordando el natalicio del Dios Niño. La sublime y poética descripción bíblica tiene poder de enternecer profundamente todos los corazones”.
  • “Y los villancicos, los cantos y los bailes, el estruendo de los pitos, panderos, panderetas y zambombas, los acordes de las músicas, el atronar de los cohetes, el alegre repique de las campanas, los gritos de los niños que piden sus juguetes, sus dulces, sus vestidos nuevos y sus aguinaldos; la reunión de las familias donde se confunden y animan los jóvenes vigorosos con los ancianos achacosos, los grupos de los amigos unen sus afectos y sus corazones. Las posadas y los nacimientos, los árboles cuajados de dulces y curiosidades brillando con la escarcha de plata, los graciosos coloquios y las sencillas pastorelas, las curiosas piñatas y los globos, el sabroso turrón, el rico mazapán y las peladillas, los tradicionales buñuelos y los ricos tamales, las colaciones y los cacahuates con las nueces, piñones, almendras y avellanas juntamente con los tejocotes; los obsequios y las cenas con todos sus manjares especiales y todo ese conjunto sorprendente e inusitado de diversiones y entretenimiento en la venturosa y bienvenida Noche Buena, nos embriagan, nos seducen, nos enloquecen así a los pequeñuelos como a los viejos, trayéndonos consuelo, alegría, felicidad en las pesadas noches del invierno, cuando más brillan las estrellas sobre el negro manto del cielo que, derramando sus tenues lágrimas de lluvia fría, deja cristalizaciones de hielo en las fuentes y los arroyuelos, como nostalgia y dureza en muchas almas”.

viernes, diciembre 19, 2014

Aroma de café




  • Los nublados y fríos relativos de nuestro invierno lagunero, quizá porque me ponen introspectivo, me hacen recordar cosas de mi niñez, cosas cotidianas sin mayor relevancia, pero que sin duda fueron compartidas por muchas personas. Cuando me preparo el café en mi vieja percoladora italiana de dos tazas (de los años novecientos veintes) me vienen muchos recuerdos de la infancia.
  • Recuerdo que en casa, como en muchas otras, se tomaba el café con leche, el mismo que se servía en Torreón desde sus inicios en casas y restaurantes (café au lait). Durante la primera mitad del siglo XX, era muy común mezclar una infusión de café, con leche caliente. Algunos hervían el café, otros lo percolaban. Había variantes entre aquéllas personas de orígenes europeos o turcos, que gustaban del café denso y fuerte. No existían aún los cafés solubles, que surgieron a finales de los treintas y se popularizaron durante la posguerra, como la marca Nescafé.
  • Y para volver al café de grano en Torreón, diré que algunas familias recibían de Veracruz sus mezclas en botes “tamaleros”. Pero la gran mayoría de la población compraba las marcas comerciales existentes en el mercado local, como eran el “Café Colón” y el “Estrella 57” de Sanfelíz Hermanos. Venía el café ya molido  en paquetes de diversas medidas y precios. Me hacía gracia que la envoltura del café Colón, que era roja y representaba una imagen de cuerpo entero del almirante genovés, mostrara una leyenda publicitaria que decía “Café Colón, descubrió el buen gusto de quien lo toma”.
  • En cambio, el café “Estrella 57” (mezcla de “Córdoba” y “Caracolillo”) apareció precisamente en el año de 1957, y según recuerdo, mostraba una estrella de seis puntas con los dígitos sobrepuestos. Muy lejos estaban todavía los tiempos futuros de las cadenas trasnacionales como “Mc Donalds”  o “Starbucks”. En el Torreón de la segunda mitad del siglo XX, había lugares donde se podía tomar muy buen café, como en “Los Globos”, establecimiento del cual se decía que era el lugar ideal para cerrar negocios “de millón para arriba”; estaban también “La Rambla”; el “Apolo Palacio”; “La Copa de Leche” y “La Americana”, entre otros. Y si se buscaba café estilo árabe, estaba “El Cairo”, “Biblos” y algunos otros que se me escapan.